Traducción

Julio 7, 2007

Tan falso ye o sentiu d’as mugas

como buedo’l d’a bida d’os muertos

que as esfendioron.

 

 Tan lábil es el sentido de las fronteras

como vacío el de la vida de los muertos

que las defendieron.


Oscurantismo y aporofobia

Junio 24, 2007

Dos fragmentos de una entrevista a la filósofa Adela Cortina Orts que me han llamado profundamente la atención. El primero hace referencia al sentimiento, que comparto, sobre la profunda pobreza intelectual en la que ha caído nuestra sociedad, y yo con ella. El segundo, ofrece un término más adecuado para referirnos a la xenofobia, porque la precisión lingüística, y más en estos tiempos, se hace tan necesaria.

Hay quien habla del oscurantismo de la Edad Media, pero el oscurantismo actual es tremendo. Estamos en una sociedad absolutamente conformada con lo que hay, negada para las utopías e incluso para los grandes proyectos. Los ciudadanos nos hemos conformado con una sociedad en la que podemos consumir, tener una vida de cierta calidad, y eso de transformar el mundo, que lleva mucho sacrificio, lo dejamos para otros.

¿Racismo?, según con quién. Vienen alemanes, vienen británicos y, desde luego, nadie les pone ninguna traba. Hay quien dice: lo que pasa es que odiamos lo diferente. Pues tampoco. Depende de qué diferencia sea. Al diferente por arriba no se le odia, se odia al diferente por abajo. Se odia al pobre. Haya una palabra griega, aporos, que significa “el que no tiene nada que ofrecer a cambio”. Yo digo que más que racismo o xenofobia lo que se extiende en nuestra sociedad es la aporofobia, el “odio a quien no tiene nada”.


Tras unas elecciones…

Mayo 28, 2007

… un poco de humor… negro. forges-6-septiembre.png


Sorpresa

Abril 2, 2007

¡¡¡ME HAN PRESELECCIONADO

PARA LA UNIVERSIDAD MATEJ BEL

DE BANSKÁ BYSTRICA,

EN ESLOVAQUIA!!!

 

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P.D. Entre los kilos de documentos que me piden, uno es el de conocimiento de la lengua de comunicación, que obviamente es el inglés y no tengo. ¿Qué pasará? Es el único motivo por el que me puedo quedar sin la plaza.  ¡Qué idiota! ¡Qué nervios! No creo que tenga competidores por la plaza, aunque quién sabe. ¿Les importará? ¿Me privarán de mi sueño?


Negra sombra

Marzo 27, 2007

 Un poema de Rosalía de Castro que Luz Casal canta con desgarradora certeza, en la lengua más hermosa del mundo. Me estremece su panteísmo; que estés en todas las cosas y en ninguna. Pero yo carezco de certezas, y por eso, tal vez, no pueda dejar de escucharla. Para encontrarte o no encontrarte; para buscarte, tan solo.


Nessun dorma

Marzo 25, 2007

Carecen los niños de memoria a largo plazo y nadie recuerda sus primeros años de vida.

Pareciera que la conciencia nace de la memoria y solo en el recuerdo del pasado y en el presentimiento del futuro estamos vivos.

En ausencia de narración no somos sino bosquejos de un personaje que es cualquiera y no es ninguno.


Des (a ) lumbramientos

Marzo 21, 2007

Digamos, simplificando mucho, que en física de sistemas complejos un atractor es el mecanismo por el que podemos encontrar orden en el caos y no cualquier cosa imprevisible.

Después de mi pequeña decepción de ayer -aunque parece que no todo está perdido: este año la preselección va más lenta que de costumbre- y como en mí la depresión es algo que no tiene consistencia plena, he encontrado nuevos ánimos -subidón de adrenalina- mientras leía en la asignatura de Teorías de adquisición de lenguas extranjeras sobre la corriente innatista que inició, por contraposición al conductismo, Noam Chomsky en los años 50.

El innatismo dice que no aprendemos nuestra lengua materna por medio del hábito (estímulo-respuesta-refuerzo), como si fuésemos cobayas, sino que disponemos de un mecanismo “innato” o DAL (Dispositivo de Adquisición del Lenguaje) que transforma todo input (lo que recibimos como estímulo externo, en este caso en forma lingüística) en un sistema gramatical coherente tanto con la Gramática Universal como con la Particular. Somos como un ordenador al que se le pudiese instalar cualquier sistema operativo siempre que este hubiese sido programado conforme a la arquitectura de la máquina.

En alguno de los pasos de esta teoría mi alarma ha vuelto a saltar. No sé si saben que en mi cabeza hay una alarma que se dispara cargada de excitación cuando encuentro lo que creo que son piezas de un puzle que encaja con algo que subconscientemente sé -porque lo reconozco- pero que no entiendo. Funcionan como dejà vus y en general me muestro demasiado perezoso para perseguirlos.

El caso es que mi mente ha realizado de nuevo la extraña conexión entre los atractores en física y ciertos hechos de la lingüística. La última vez que lo hizo fue al acercarme al estudio de la pragmática en una asignatura anterior del máster del universo, y la conexión en ambos casos, sin una investigación ulterior que, como la novela que nunca escribiré, no voy a desarrollar, se reduce a que ciertos fenómenos -las lenguas o las relaciones sociales- y otros epifenómenos asociados a ellos funcionarían como atractores para nuestro cerebro, de manera que podría explicarse por qué el ser humano es capaz de abordar estos sistemas realmente complejos, tanto que la ciencia es incapaz de dar cuenta de ellos en detalle, con increíble facilidad.

Se trata, al fin y al cabo, del viejo dilema de por qué comprendemos tantas cosas cuando podemos explicar tan pocas


Dificultades de comunicación

Febrero 27, 2007

Hasta los sistemas operativos tienen sus dificultades pragmáticas.


Una historia de amor y oscuridad

Febrero 25, 2007

Me ha costado más de dos meses redactar esta reseña. Lo intenté de muchas y diversas maneras, pero no lo lograba; la biografía de la infancia y juventud del escritor israelí Amos Oz me había dejado sin aliento, catatónico, hundido. Para cualquier lector occidental su lectura puede resultar más o menos interesante; puede causarle una mayor o menor impresión. Para mí, que jamás he pisado Israel ni he recorrido las calles de Jerusalem, ni soy judío ni practico ninguna de las religiones del libro, ha constituido, paradójicamente, una experiencia traumática, felicísima en tantos momentos y tristísima en otros. He seguido los primeros años del niño por el barrio de Rehavia; he revisitado con él el piso mínimo, atiborrado de libros hasta el techo, donde vivió con sus padres hasta el suicidio de la madre; he hurgado con él en las raíces de su familia -cuando los judíos eran los últimos auténticos europeos y nosotros no les dejamos otra salida que caer en brazos del sionismo-; les he acompañado en su llegada a la Eretz Israel, la tierra de Israel, un páramo yermo alejado de la gran vida social e intelectual de las populosas ciudades de Europa Oriental; me he dejado fascinar por las mil sensaciones de una Jerusalem diaspórica, abigarrada, multiforme; he sufrido con la familia la guerra de independencia, cuando en ambos bandos se cometieron los más salvajes excesos y los cañones tronaban día y noche sobre sus casas; he vivido la súbita conversión del niño en hombre, cuando lo inexplicable dicta que tu madre te abandona porque la vida ha podido con ella, sensible, educada en Praga, abocada a una vida pequeñoburguesa en un mundo que no era el suyo sino el de los mitos bíblicos; he contemplado, en fin, estupefacto y envidioso, preguntándome si yo hubiera sido capaz de algo similar, la huida del joven Amos a un kibbutz donde pasaría buena parte del resto de su vida, tratando de olvidar a padres, tíos, abuelos, amigos, maestros, un futuro universitario -que después llegaría por otros cauces- y una vida entre libros -que tampoco habrían, en cualquier caso, de abandonarle-. Todos estos hechos de una vida que no es la mía los he vivido como si de propios se tratasen. Un escalofrío me recorría el cuerpo: el de un recuerdo que no puedo albergar pero cuya presencia, sin embargo, no siento ya como posible sino como imprescindible, conditio sine qua non, el poso en mi café.

Pensamiento osado: ¿quién fui cuando no fui?

No se pierdan esta obra maravillosa en cualquier caso.


Escritorios: el estado de la cuestión.

Febrero 25, 2007

Windows Vista (XP maquillado)

Linux “Sabayon” + Beryl (no es mi distribución, pero tiene su gracia)

Mac Os X Tiger (me encanta la música que acompaña al vídeo)