ñudo

septiembre 18, 2006


…mamam est morte

el orden sacia su ruina

y cada moneda está contada
pero para las preguntas
que le queman
ni hay respuesta
ni con qué pagarla
sino un instante de duda
entre gritos y nanas


breve encuentro

septiembre 13, 2006

recorriera mi cuerpo
al desencuentro de tu catástrofe

aventara los nombres
para apoplejía de multitudes

suicidara el silencio
en los estertores de la memoria

tanta irrealidad diera
mi sediciosa
todo el teatro
en que cifro el mundo
por devastarme un instante
figúrate
en el anhelo de tu miseria


Balada para un loco

septiembre 10, 2006

Sin voz
me das tu voz.

Homenaje a Roberto Goyeneche,
el Polaco.

.-noscript-blocked { -moz-outline-color: red !important; -moz-outline-style: solid !important; -moz-outline-width: 1px !important; background: white url(“chrome://noscript/skin/icon32.png”) no-repeat left top !important; opacity: 0.6 !important; cursor: pointer !important; margin-top: 0px !important; margin-bottom: 0px !important }


Las genealogías

septiembre 10, 2006

 

 

 

 

 

He leído tus genealogías, Margo, y en los calores de un septiembre bochornoso he soñado con tu memoria y la memoria de tus padres y tus lejanos antepasados hasta el génesis si quieres, y sus palabras me ahogaban, me carcomían los restos, y yo me convulsionaba entre estertores y promesas, como quien encuentra al filo de la vida un amor desesperado. Porque de todas la formas imposibles me has devuelto un hilo más de la trama misteriosa de ese libro que, sabes, nunca escribiré, Europa y América, desde Ucrania hasta México, de Odesa al D.F, entre pogromos y revoluciones, entre recetas kosher y las pinturas de Rivera u Orozco, sobre las bambalinas del teatro yidish y bajo la poesía de tus contemporáneos hispanos, y aun la sangre barroca que templa tu prosa, tanto orden en el que depositar la suma de tus fragmentos que es la resta de mis deseos. ¡Qué bueno que te hayan editado! No sé si este país te necesitaba pero a mí me has roto. Margo amiga, gran dama de las letras mexicanas, excusa la familiaridad del trato pero así lo siento y no me apeo ya de la montura que me has forrajeado.


Desórdenes

septiembre 2, 2006

¿Están viejas y sordas
las letras del alfabeto
o soy yo el que senil
pretende de ellas
satisfacciones de otra edad?
No lo sé y bien mirado,
¿a quién le importa?
Seguiré en mis trece
aunque me miren mal.